Leonardo de Chirico

Mayo, mes de María, <em> Reina del cielo</em>

 A la Virgen María se la relaciona con la renovación de las cosas y el comienzo de una nueva y fructífera estación.

 

 Estudiar el interés de los católico romanos por el calendario es un ejercicio fascinante.

Al expresar la forma en que secuencian el tiempo, permiten el acceso a lo que el catolicismo romano considera importante para la vida cristiana y para la humanidad en general. La Iglesia Romana siempre ha prestado una gran atención al establecimiento de los ritmos de la vida por configuración y llenándolos de contenido y simbolismo religiosos.

No es por casualidad que nuestro calendario gregoriano (es decir, el calendario occidental) tomara su nombre del Papa Gregorio XIII, quien en 1582 estabilizó el anterior calendario juliano y dio forma al que tenemos actualmente. Merece la pena considerar que nuestra manera de medir el tiempo era decidida básicamente por un emperador romano y más tarde por un papa romano.

 En la Edad Media la Iglesia Romana marcó el calendario cristiano establecido centrándolo en torno a las fiestas tradicionales (p.e. Pascua, Pentecostés, Navidad) y añadiendo la veneración a un santo por cada día del año . Por tanto, se dio a la devoción popular una oportunidad diaria para exaltar las virtudes de hombres y mujeres ejemplares y para rezarles. La práctica de las oraciones intercesoras a los santos fue, además, alentada y es todavía una práctica que define a muchos católicos en todo el mundo. El tiempo está señalado por las prácticas devocionales que transmiten una poderosa cosmovisión religiosa.

Además de los años santos, los festivales anuales, las semanas especiales, los días sueltos y la liturgia de las horas, el calendario católico romano también se centra en meses específicos. Los diferentes ciclos de la vida están saturados de distintos ejercicios litúrgicos y devocionales. Pero hay un mes en particular que merece algunos comentarios.

 ¿POR QUÉ EL MES DE MAYO?
En el calendario litúrgico católico romano, mayo es tradicionalmente el mes de María. En las enciclopedias marianas y en los diccionarios mariológicos la única explicación que se da para la elección de este mes en particular es que mayo es la época del año en que la primavera resplandece, el clima es cálido y los campos empiezan a mostrar la llegada de la creciente cosecha. Como la naturaleza en mayo, por así decirlo, despierta después del invierno, así también la existencia cristiana refleja la revitalización de la vida.  A la Virgen María se la relaciona con la renovación de las cosas y el comienzo de una nueva y fructífera estación.

A finales del siglo XIX, el Día de la Madre empezó a celebrarse en Occidente. Aparentemente, no había ninguna conexión previa con el mes mariano que era una práctica ya bien establecida en la mayoría de las naciones católicas.  El Día de la Madre se inició con el deseo de honrar la memoria de nuestra propia madre. Por supuesto, muchos católicos vieron la aparición del Día de la Madre en mayo como una coincidencia “providencial” para honrar a la Madre  por excelencia , la Virgen María.Los dos significados, el religioso y el laico, están ahora mezclados, dando como resultado un mes cada vez más “católico”.

 ¿QUÉ OCURRE EN EL MES MARIANO?
El mes de María se celebra en una gran variedad de formas. La mariología altamente sofisticada coincide con las prácticas populares, que están profundamente arraigadas en el catolicismo del pueblo. De abajo hacia arriba, los movimientos marianos de base organizan vigilias de plegaria a María a nivel de parroquia, procesiones al aire libre, rosarios y cadenas de oración. La idea es marcar el territorio con la presencia de María. En los santuarios marianos las actividades se convierten en un delirio a causa de las peregrinaciones en grupo. En las homilías incluso se enfatizan más las referencias a las diferentes dimensiones mariológicas y en las librerías católicas se da un interés relevante a los rosarios especiales y a los instrumentos de devoción.

 En mayo, incluso los discursos y las alocuciones papales toman un sesgo más mariano.

Entre el Domingo de Pascua y Pentecostés,  el Papa recita la oración  Regina Coeli  (o sea, “Reina del Cielo”) en lugar del  Angelus  del mediodía en la plaza de S. Pedro . Los peregrinos y los turistas se reúnen para escuchar y rezar con el Papa.

 Regina Coeli  es una antigua oración mariana cuyo texto contiene la mariología católico romana en una cáscara de nuez.

 Reina del Cielo alégrate, aleluya.
 Porque el que mereciste llevar en tu seno, aleluya.
 Ha resucitado, según predijo, aleluya. 
 Ruega por nosotros a Dios, aleluya.
 Gózate y alégrate, Virgen María, aleluya. 
 Porque ha resucitado Dios verdaderamente, aleluya.

 Oremos. Oh Dios que por la resurrección de tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, te has dignado dar la alegría al mundo, concédenos que por su Madre, la Virgen María, alcancemos el gozo de la vida eterna. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

 En  Regina Coeli  María es la receptora de las oraciones y la intercesora entre la fe y Cristo. Este es el gran énfasis del mes de María. 

 Traducción: Rosa Gubianas

Autores: Leonardo de Chirico
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Los templos más raros del mundo

Posted: mayo 28, 2012 in Arte, Cultura

Por arquitectura o ubicación

Los templos más raros del mundo

Catedral subterránea en el interior de unas antiguas minas de sal, a 25 km. de Bogotá, Colombia.
No sólo fieles, sino que muchos turistas visitan estas iglesias entre las más raras del mundo en Islandia, Rusia, Grecia, Noruega, EEUU, Argentina, Brasil y Colombia.

MADRID

 Son edificios en ocasiones tan espectaculares que parecen hechos por ordenador e ideados para una superproducción americana. Se trata de templos raros, que no sólo atraen a fieles sino también a turistas que aprecian su originalidad.

Este es el caso de la  iglesia de Halgrimur en Reykjavík en Islandia . Esta iglesia luterana no sólo llama la atención por su original diseño, sino también porque con sus casi 75 metros de altura, se configura como el edificio más alto del país. Con estas dimensiones no es de extrañar que tardaran en construirla 38 años.

La iglesia de  Stykkishólmur, situada a 60 kilómetros del Círculo Polar Ártico , es otra de las maravillas del país. Con luces que cuelgan del techo en su interior y con una arquitectura casi alienígena, este edificio construido por el arquitecto Jon Haraldsson no sólo es atractivo en sí mismo, sino también por el entorno que lo alberga: un pequeño pueblo pesquero al norte de Islandia.

 MÁS EJEMPLOS
La silueta de la  Iglesia de Paraportiani, en Mykonos Grecia , completamente blanca, mezclándose en el profundo azul del mar y el cielo, en realidad no es una iglesia sino un conjunto de cinco capillas levantadas a lo largo de la historia de esta isla mediterránea.

Los templos más raros del mundo
Por arquitectura o ubicación. No sólo fieles, sino que muchos turistas visitan estas iglesias entre las más raras del mundo en Islandia, Rusia, Grecia, Noruega, EEUU, Argentina, Brasil y Colombia.

La  iglesia de Borgund, en Noruega,  está construida en madera y la revista Nathional Geographic la recomienda como una de las maravillas del país. Los detalles de su interior y su ubicación entre montañas, convierte en una aventura su visita.

Construida por Iván el Terrible,  la iglesia de San Basilio , imponente y colorida, es uno de las iglesias más curiosas del mundo y cuenta además con un asentamiento privilegiado: una de las plazas más grandes del mundo, la  Plaza Roja de Moscú .

Francia y Alemania poseen algunas de las iglesias más extravagantes, debido a su ubicación. La Capilla Bruder Klaus, situada en mitad del campo de Meternich al sur de Alemania, es un muro de hormigón que fue construido por los agricultores de la zona y de acceso casi imposible;  la Iglesia de Saint Michelle de Aiguilhe , se encuentra situada en la cima de una escarpada montaña.

 DEL OTRO LADO DEL MAR
Cruzando el Atlántico, en países como Brasil, Estados Unidos, Argentina o Colombia, se encuentran algunas maravillas de la arquitectura religiosa. Este es el caso de la  Iglesia Verde de Buenos Aires , cubierta de vegetación como si de un árbol se tratase, conocida popularmente como el “Huerto de los olivos”.

En Brasil,  la Catedral de Brasilia contrasta con la Río de Janeiro,  que bien podría ser una pirámide de la ciudad mexicana de Teotihuacán.

Pero quizás los estadounidenses, excesivos en todo, se lleven la palma. Por ejemplo, la Capilla en el Rock, en Arizona, es literalmente eso, una capilla incrustada en una roca.  La Iglesia de San Francisco de Asís en Nuevo México , es una estructura de adobe, como si de un dolmen se tratase, situada en mitad del desierto, o la  Trandsetters Iglesia en Phoenix, Arizona , parece un platillo volante, venido directamente del espacio exterior.

Pero nada es comparable con una  catedral subterránea construida en el interior de unas antiguas minas de sal de una montaña, a 25 kilómetros de Bogotá, Colombia.

Fuentes: El Economista

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Comunidad Sur – Santo Espiritu

Posted: mayo 23, 2012 in Música


Pueblo de Dios

Pandillas, vendedores de drogas, prostitución, alcoholismo, familias americanas de bajos recursos en conflicto e indocumentados es la imagen de una ciudad en necesidad, su nombre la ciudad de Compton,  Los Ángeles CA.

Para muchos pastores no es el lugar ideal para hacer iglesia “se necesita un chaleco antibalas”, mucho riesgo. Para un seminarista egresado (2003), junto con su familia, apasionados por la misión de la iglesia es el lugar ideal de plantar el Reino de Dios,  más un antiguo templo luterano  pronto a ser demolido, dieron inicio  a la nueva iglesia organizada Pueblo de Dios Lutheran Church (Este 27 de Mayo celebrando el día de Pentecostés, después de nueve años, nuestra misión Pueblo de Dios, llega a su madurez haciéndose una congregación oficial de la Evangelical Lutheran Church in America).

COMPARTIENDO CON AMOR Y JUSTICIA

El pastor Samuel Nieva misionero urbano, después de trabajar en el sur centro de Los Ángeles con la coalición de Iglesias Luteranas llamadas New City Parish,  plantando misiones hispanas, decide moverse a Compton,  su criterio teológico de misión está fundamentado en una frase , que dice: “COMPARTIENDO EL PAN ESPIRITUAL Y EL PAN MATERIAL”.  Pueblo de Dios cree en la Misión Integral de la iglesia (Holisctic Ministry), el pastor Samuel dice: “no podemos hablar de la  Palabra de Dios y los Sacramentos si no compartimos  la presencia de Jesús con amor y justicia en un plato de comida  un pedazo de tela o una acción social”. Benita Polanco es aquella madre de la comunidad que un día llegó buscando apoyo con sus siete hijos, ahora es nuestra Directora del ministerio social de la iglesia que cada jueves alimentan alrededor de 60 familias de la comunidad.

Pueblo de Dios tiene una escuela-taller de costura,  para desarrollar personas calificadas para la industria de la costura. Ha implementado pequeños negocios de elaboración de comida regional para eventos, tiene enlace con clínicas comunitarias para velar por la salud de la vecindad, muchos de sus miembros son trabajadores comunitarios  como PROMOTORES DE SALUD

TODO LO QUE RESPIRE ALABE A DIOS…

Pueblo de Dios tiene una alegre adoración a Dios, lo Litúrgico, contemporáneo y latino están mezclados  en una vibrante expresión de su fe, cada Domingo el Pueblo expresa su alabanza y adoración a Dios.  Ana Nieva (Directora de liturgia y educación cristiana) está constantemente generando un semillero de nuevos músicos. Cada Domingo el mensaje es directo y radical “El tiempo de Dios ha llegado, el reino de Dios está aquí, vuélvanse a Dios y crean su Palabra” San Marcos 1:15..

DISCIPULOS  HACIENDO DISCIPULOS

Pueblo de Dios ha encontrado la manera de ser una iglesia misionera, en la actualidad tiene 6 seminaristas que se están preparando en un instituto teológico (CHET), para la misión y el pastorado.

Pueblo de Dios encontró en Cursillo Luterano la chispa para iniciar el trabajo del liderazgo de sus creyentes.  Pueblo de Dios continua EN la preparación de sus creyentes usando las herramientas de 3DM (Culture Discipleship), el objetivo final es ser discípulos salvados por la sangre de Cristo haciendo discípulos. Hemos hecho más fácil  el trabajo y la vida de la iglesia, los discípulos hacen la Iglesia, extendiendo el Reino de Dios.

UNA NUEVA MISION EN EL SUR CENTRO DE LOS ANGELES

Hace dos meses inició una nueva misión en el sur centro de Los Ángeles, Elba y María son las seminaristas encargadas de plantar la nueva misión. Cada miércoles se comparte la palabra de Dios y los Sacramentos a un grupo de familias que viven a la altura de las calles Hoover  y  43Pl.

Pueblo de Dios Sur Centro, espera abrir su primera misa regular, distribuir alimentos y encontrar el local adecuado para la nueva iglesia en el verano californiano que viene.

PUEBLO DE DIOS LUTHERAN CHURCH BUILDING AND MAKING URBAN MISSION


Gangs, drug dealers, prostitution, alcoholism, low-income American families in conflict and undocumented are the image of a city in need, the city of Compton in Los Angeles CA.
For many pastors is not the place to do church “you need a bulletproof vest,” a high risk. For a seminarian graduated (2003), with his family, passionated about the mission of the church was the ideal place to plant the Kingdom of God, in an old Lutheran church building soon to be demolished, initiated the new Pueblo de Dios church organization (This May 27th, in the Pentecostal Day, after being a Mission for nine years, Pueblo de Dios will become a Congregation of  the Evangelical Lutheran Church in America)

SHARING WITH LOVE AND JUSTICE


Pastor Samuel Nieva, after working in South Central Los Angeles with the coalition of Lutheran Churches called New City Parish, planting Hispanic Lutheran missions, decided to move to Compton, his theological critierio mission is grounded in a sentence, which reads: ”SHARING THE SPIRITUAL AND THE MATERIAL BREAD”. Pueblo de Dios believes in Integral Mission of the church (Holistic ministry), Pastor Samuel say: “we cannot speak of the Word of God and the sacraments if they do not share the presence of Jesus with love and justice and a plate of food a piece of cloth or social action. A story to remember, Benita Polanco is one mother who one day came looking for support with their seven children, now is our director of social ministry of the church that every Thursday feeds about 60 families in the community.

Pueblo de Dios has a sewing-school, to develop qualified people in the garment industry. Has links to community clinics to ensure the healths of the neighborhood, many of its members are community workers as health promoters

ALL YOU BREATHE PRAISE GOD …
Pueblo de Dios have a joyful worship of God, Liturgical, Contemporary and Latin are mixed in a vibrant worship. Ana Nieva (Director of Liturgy and Christian education) is constantly training new musicians. Every Sunday the message is direct and radical “God’s time has come, the kingdom of God is here, turn to God and believe His Word” Mark 1:15

MAKING DISCIPLES
Pueblo de Dios has found ways to be a missionary church. We currently have 6 seminarians who are studying in a theological institute (CHET) to plant missions and later be pastors.
Pueblo de Dios uses the Southern California Lutheran Cursillo as a way to spark the leadership initiative of its members.  Pueblo de Dios uses a 3DM tool (Culture Discipleship) whose objective is “disciples making disciples”. We have made the church work much simpler and life of a believer less complicated. The disciples are the Church, extending the Kingdom of God.

A NEW MISSION IN SOUTH CENTRAL LOS ANGELES
Two months ago I started a new mission in South Central Los Angeles, Elba and Maria are the seminarians responsible for planting this new mission. Every Wednesday we share the word of God and the Sacraments to a group of families living around the streets of 43Pl and Hoover in South Central Los Angeles.
Pueblo de Dios South Central expects to open its first regular service, food distribution and look for a building for the coming Californian summer.

La vuelta a casa de Donna Summer

Posted: mayo 23, 2012 in Música

José de Segovia Barrón

La vuelta a casa de Donna Summer
Quiero dedicar estas líneas a una mujer que –como ha dicho su familia– tenía “muchos dones, pero el mayor de ellos era la fe”.
 Para la gente que la recuerda, ha muerto  la   reina de la música disco  de los años setenta; para su iglesia en Boston, ha partido con el Señor  la hermana Summer. Este contraste acompaña la vida de muchos músicos afroamericanos, pero en el caso de Donna –que tuvo una clara experiencia de conversión en 1979–, nos muestra también el desafío de aquellos creyentes que quieren mantener su carrera, al margen del mundo del góspel. Sobre eso trataba la entrevista que publiqué en 1983.

Yo tenía entonces diecinueve años. Hacía un programa para la COPE –gracias a Luis Alfredo–, llamado  Góspel Club FM,  mientras estudiaba periodismo en el edificio gris de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Estaba en aquella época entretenido con músicos cristianos, en medio de la vieja discusión entre lo sagrado y secular que ahora me aburre tanto.

La música de Donna Summer nunca me ha interesado especialmente, ni siquiera en los años ochenta –cuando vendía millones de discos y llenaba las pistas de todo el mundo–. Como chico de iglesia que era, no solía frecuentar discotecas. Y los ritmos de baile, como todo el mundo sabe, no es música simplemente para escuchar. Era otra cosa lo que me fascinaba de esa mujer, que conocí en Inglaterra, a principios de los años ochenta.

Donna Summer: la hija pródiga (J. de Segovia)
Ha muerto la genial cantante, que tras abandonar la “casa del padre” volvió para recibir su abrazo y quedarse. Una entrevista al periodista José de Segovia de Daniel Oval

 Lo que me atraía de ella, era la opción de alguien que había llegado a la fama en la industria del entretenimiento, pero que al encontrar una fe auténtica, no quería convertir su condición de estrella en una excusa para ser un tipo especial de cristiano, o una plataforma para la promoción evangélica.

 Esa posibilidad, sencillamente, no la había contemplado hasta entonces. Por eso que quiero dedicar estas líneas a una mujer que –como ha dicho su familia– tenía “muchos dones, pero el mayor de ellos era la fe”.

 UN DON EXTRAORDINARIO
 Como dice la escueta nota que ha dado a conocer su muerte, “su más grande don fue la fe”. Lo fue desde que nació en 1948 en Boston. Se crió en una congregación, al extremo sur de la ciudad, de la Iglesia Metodista Episcopal Africana, una denominación protestante afroamerican a –fundada en Filadelfia en el siglo XIX, a causa del racismo que había en la Iglesia Metodista–. A ella asistía LaDonna –como se llamaba realmente, LaDonna Adrian Gaines– con sus seis hermanos. Cantaba en el coro desde los ocho años y estaba tan comprometida con esta congregación, que le mandaba el diezmo de todo lo que ganaba, a pesar de llevar décadas viviendo en Nashville.

 Su padre era un carnicero, que tenía un ministerio en la iglesia. “Yo sé que mis padres oran por mí” –decía en aquella entrevista–. Su madre era una maestra de escuela, con la que tuvo una relación muy especial. Cuando era niña –contó en esa ocasión–, le dio un curioso regalo: un grano de mostaza. “No sabía qué hacer con ello”. A sus hermanas les había dado una muñeca, pero a ella le recordó, su madre, las palabras de Jesús: “Si tienes mucha fe, Donna, puedes mover montañas”.

 Ella creía que lo más importante que recibió de su familia era aprender a orar . Lo recordó en un concierto en 1999 –al interpretar la canción de Yolanda Adams, Riding Through The Storm –, después de morir su madre y su hermana: “Mi madre me enseñó algo importante, que no importa lo que hagas y dónde vayas, siempre tendrás un amigo en Jesús”. Por eso “aunque estés paralizado por dentro, ¡clama a Él!” –decía–.

 UN PAÍS LEJANO
 ¿Cómo llegó esa chica de iglesia a jadear diecisiete minutos, imitando el acto sexual, en una canción erótica como  Love Love You Baby,  prohibida en 1976 en las principales emisoras de radio, europeas y americanas? Fue una adolescente difícil, que dio muchos problemas en el instituto y tuvo problemas con sus padres, escapándose de casa, para ir a fiestas, mientras formaba grupos de música con chicas que querían emular los ídolos de la  Motown  –como las  Supremes o Martha & The Vandellas –. Unas semanas antes de graduarse, se marcha a Nueva York en 1967, donde entra en una banda de rock psicodélico llamada  Crow.

Al disolverse el grupo, hace una prueba para el musical  Hair  en Broadway y entra en su versión alemana, mudándose a Münich, donde aprende la lengua germana. Continúa en otros musicales de la época  hippy  como  Godspell  –que no tenía nada de góspel, por cierto–, para irse tres años después a Viena. Allí graba su primer disco sencillo, una versión alemana de la canción  Aquarius  de  Hair.  En 1974 se casa con uno de los actores de la obra, el austriaco Helmut Sommer –que le da el apellido Summer–. Juntos tienen una hija llamada Mimi.

En Münich conoce al productor de origen italiano Giorgio Moroder. Con él hace su primer álbum –que tiene sólo distribución europea–. Moroder compone las canciones y Peter Bellotte, las letras, pero juntos crean el sonido electrónico que va a caracterizar toda la música de baile a partir de ahora. La extraña combinación de una voz, formada en la iglesia –como la de Summer–, con los gemidos sensuales de  Love, Love You Baby  (1975) forman la banda sonora de una época, que hace del hedonismo la llave de la felicidad. Donna no quiso volver a cantar esa canción, después de su conversión en 1979.

 VUELTA A CASA
 Al año siguiente de su boda, Donna está ya divorciada –aunque conserva el apellido de su primer marido como nombre artístico–. Tiene relación con un pintor austriaco, con el que vive en Los Ángeles, mientras hace una trilogía de discos con Moroder y Bellotte sobre el amor. En realidad está tan deprimida, que intenta suicidarse a finales del año 76. “Me había vuelto muy infeliz y me sentía vacía todo el tiempo” –contaba en aquella entrevista–. No entendía por qué, ya que tenía “una casa, un coche, una hija preciosa, una maravillosa carrera, un novio guapo, ¿qué echaba en falta?”.

 Se da cuenta de que “no era feliz”. Se “sentía vacía y sin sentido”. Ella lo recordaba como “un tiempo muy solitario”, que se “sentía sola todo el tiempo, a pesar de estar rodeada de gente” . Tiene problemas con las drogas y una manía depresiva de tendencia suicida. Fue entonces cuando Dios oyó su llanto, pidiendo ayuda, y abrió sus brazos para recibirla de nuevo.  Ella veía su conversión como resultado de una serie de cosas, que interpretaba en clave del hijo pródigo, pero donde Dios tiene un papel claramente activo. Es por eso que su familia describe su fe como un don, un regalo, algo inmerecido ( Efesios  2:8). Fue alguien consciente siempre de la gracia de Dios.

“Dios me ha permitido alejarme, como si dijera:  Bueno, hija mía, si no quieres vivir para mí, vete y haz lo que quieras ” –decía–. Es cuando se ve al final de ese camino, como el hijo pródigo, rodeada de miseria, que un día: “Estaba en la cama y levanté mis manos al cielo y dije: Dios, ¿qué quieres de mí?  Entonces un pastor amigo mío, vino a casa y me habló acerca de Jesús y dije:  Si, eso ya lo sé.  Pero él oró conmigo y de repente todo aquel peso que me había estado oprimiendo durante años, se marchó. Sentí como si alguien me quitara toneladas de encima. Me sentí como una nueva persona y como si tuviera toda la vida por delante. Ya no tenía aquel sentimiento de vacío y asco.”

 LA FE QUE MUEVE MONTAÑAS
 La fe de Donna movió montañas. Ya no tomaba drogas, no bebía, ni fumaba, pero siguió teniendo problemas con la depresión hasta principios de este siglo. Mucha estabilidad le dio la familia que formó con Bruce Sedano . Le conoció el año de su conversión, cuando grabó un disco que lleva el significativo título de  El cielo lo sabe  (1979). La acompaña un grupo llamado  Brooklyn Dreams,  que había formado Sedano, con el que se casa en 1980 y tiene su siguiente hija, Brooklyn.

“Los dos fuimos bautizados el día antes de casarnos –contaba en la entrevista–. Fue muy bonito. Estábamos solos con el pastor Jack de la Iglesia del Camino –se refiere a Hayford, el pastor pentecostal de la Iglesia del Evangelio Cuadrangular, que les bautizó–. No había nadie, excepto el Señor, el pastor Jack y nosotros, y quién sabe si ángeles. Fue una época muy intensa, espiritualmente, para los dos.”

Como en el caso de Bob Dylan en la Comunidad de la Viña en 1979, estos artistas no sólo eran bautizados a solas, sino que no solían asistir a los locales de sus congregaciones, por la cantidad de gente que los frecuentaba, esperando verlos. Tenían estudios bíblicos en casa y una atención pastoral, que acompañó su continua tendencia a la depresión. Como tenía tal imagen de símbolo sexual, muchos cristianos –como el hermano mayor de la parábola–, pensaban que tenía que dar evidencia de su conversión con canciones que hablarán de su fe, algo que ella no hacía habitualmente.

 LUCHANDO CON SU IMAGEN
Todavía hoy, su nombre evoca canciones como  Algo caliente  ( Hot Stuff ) o  Chicas malas ( Bad Girls ) –aunque recuerdo que en aquella entrevista comentó que si alguien se tomara la molestia de leer la letra de esta última, vería que era una canción de crítica social–. Presentada como objeto sexual, la imagen tentadora de sus portadas parecía sugerir más erotismo que espiritualidad.

Incluso un álbum como  She Works hard for the Money  –hecho con cristianos como Michael Omartian o Matthew Ward de  2º Capítulo de Hechos –, nos la presenta como una camarera demasiado provocativa para un público cristiano, que como el hermano mayor del hijo prodigo se resentía ante el  Amor incondicional,  al que cantaba.

“Si la Iglesia me encuentra escandalosa, espero que oren por mí. Hago todo lo que puedo. Sólo creo en Dios y Cristo, oro, leo la Biblia, voy a la iglesia. No puedo hacer nada más. Sólo puedo esperar que esté siendo guiada por la voz de Dios a hacer lo que es su voluntad.” Paradójicamente, mientras el mundo cristiano la criticaba, el resto de la gente pensaba que se había vuelto demasiado religiosa.

El público  gay  –que había hecho de ella una diosa– no pudo olvidar sus declaraciones sobre la homosexualidad en los ochenta, cuando habló del SIDA como un castigo de Dios. “Yo amo a esta gente y no la estoy condenando, sólo por lo que hacen –decía entonces–. Espero que lleguen a conocer el amor de Cristo. Yo no lo conocía antes. Estaba tan ciego como ellos. Viví con un chico bisexual cuando era joven y fue una pesadilla. He cometido adulterio en mi vida. Sé cómo es eso y puedo decirte, que aunque estaba ciega cuando lo hacía, el pecado de adulterio no me dejó por un tiempo. Tuve terribles ataques de ansiedad. Y cuánto más vivía en pecado, más profunda era la depresión.”

 EL DIOS PRÓDIGO
 La parábola preferida de Donna, se suele conocer como  el hijo pródigo  ( Lucas 15:11-32) ,  a pesar de que Jesús comienza su historia diciendo que “un  hombre tenía dos hijos”. El relato trata de hecho tanto del hijo mayor, como del menor. Se podría llamar por eso  los dos hijos perdidos,  sino fuera porque  el verdadero protagonista es –como nos muestra el profesor Ed Clowney y el predicador de Nueva York, Tim Keller– un Padre que nos revela al Dios pródigo, que no menoscaba ningún gasto para mostrar su generosidad a aquellos que han malgastado toda su vida, queriendo vivir con todo lo que Él nos da, pero sin Él.

 Hay dos formas en que la gente intenta buscar felicidad y satisfacción. Unos por la conformidad moral del hermano mayor, y otros por el tortuoso camino del autodescubrimiento, que representa el hermano menor. Cada uno de nosotros se inclina por su carácter a uno de ellos, aunque a veces oscilamos entre uno y otro, o mantenemos a un hermano menor oculto –bajo la apariencia del hermano mayor–, en una doble vida, que permanece escondida a los ojos de muchos.

Lo sorprendente de esta historia es que ambos están alienados del Padre.  Esta parábola nos enseña que Jesús nos salva, no sólo de nuestras maldades, sino también de nuestras bondades . Ya que no son los pecados del hermano mayor, los que crean una barrera entre él y su padre, sino el orgullo de su carácter moral. No es su maldad, sino su propia justicia, la que le impide entrar en la fiesta del Padre.

 EL PRECIO DE LA GRACIA
 El hermano mayor tenía que cuidar de su hermano, pero se siente tan superior a él, que es incapaz de perdonarle. Habla de él, como si ni siquiera fuera su hermano – tu hijo,  le dice a su padre–. Vive sin embargo su servicio a él como una esclavitud, sin gozo ni amor, esperando recibir una recompensa, que finalmente no corresponde a lo que espera.

Al gastar todo lo que tiene en el hijo que se había perdido, el Padre nos muestra el Hermano Mayor que necesitamos. Aquel que no sólo nos busca en una tierra lejana, sino que deja el cielo mismo, para venir a la tierra, a pagar con su propia vida nuestra deuda. Recibe la alienación, la soledad y el rechazo, que nosotros merecíamos, al rebelarnos del Padre. Sufre nuestro castigo en la cruz, bebiendo la copa de la justicia eterna, en vez del gozo del Padre.

 Lo único que puede cambiar entonces un corazón lleno de miedo y resentimiento, en uno repleto de amor y gratitud, es la seguridad del amor de un Padre, que no ha escatimado entregar hasta su propio Hijo por nosotros ( Romanos  8: 32). Este Dios pródigo, se vació de su gloria, para hacerse siervo. Con esa entrega sacrificada, nos da la seguridad de que nada nos podrá separar de su amor eterno (vv. 35-39). Ese es el amor que ahora disfruta Donna, por toda la eternidad.

Autores: José de Segovia Barrón

©Protestante Digital 2012

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Juan Stam

Fotografía: Samuel Nieva                                                                    CLADE III- Quito, Ecuador

Conocí al hermano Mitchell cuando lo invitamos, creo que en los años 60, a darnos unas charlas en el viejo Seminario Bíblico Latinoamericano. Nos habló sobre la antropología y la etnología de los pueblos peruanos originarios, los quechuas y los aymaras. Nos explicó los conceptos indígenas del mundo y la geografía, de su ética y sus valores y de su método de enseñanza por medio de historias. Esas charlas fueron un despertar para mí y cambiaron mi manera de pensar en muchos aspectos. Debo mucho a esa breve visita hace años, y ahora tengo el placer de dedicarle a “Bill”, con mucho aprecio y agradecimiento, este breve escrito.

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La interpretación del día de Pentecostés ha sido muy parcializada. Se ha concentrado casi exclusivamente en la experiencia del don de lenguas, sin dar igual importancia al profundo sermón de Pedro (Hch 2:14-41) y la radical comunidad que nació ese día (2:42-47). De la experiencia pentecostal, se ha concentrado casi exclusivamente en los fenómenos mismos y no en su significado. Y se ha olvidado casi por completo un tema central del relato: la naturaleza multicultural con que nació la iglesia aquel día. Este tema está presente, explícita o implícitamente, en cada uno de los tres momentos del relato.

Los impresionantes fenómenos de Hechos 2:1-13 no eran meros espectáculos, un sensacionalismo sin sentido. En la descripción, cada frase viene cargada de rico sentido bíblico-teológico. Los apóstoles, saturados desde su niñez de las escrituras hebreas, hubieran captado intuitivamente el mensaje que Dios les estaba comunicando. El primer fenómeno, “un ruido como el de una violenta ráfaga de viento” (2:2) , traería recuerdos del relato de la creación de Adán, donde se emplea el mismo sustantivo (pnoê, viento, aliento de vida, Gen 2:7; 7:22) y del viento que había de soplar sobre los huesos secos (Ezq 37:5-10; cf. Jn 20:22). Sugeriría para ellos el nacimiento de la iglesia, por el soplo divino, como cuerpo del segundo Adán. El adjetivo feromenês (arrastrador, de ferô) se usaba para describir un huracán o un torbellino (Isa 17:12; 28:15; 29:6). ¡Sin lugar a dudas el Espíritu viene, hoy como ayer, con toda la fuerza de un huracán!

La siguiente frase es paradójica: ese viento “llenó toda la casa donde estaban sentadas”. Un viento puede sacudir una casa, o hasta tumbarla, pero ¿cómo puede un viento “llenar” una casa? La frase alude a una serie de textos sobre la consagración del tabernáculo, (Ex 40:34-25) o el templo (1 R 8:10; 2 Cr 7:1-2 cf. Isa 6:1; del templo escatológico Ezq 10:4; 43:2-5), cuando una nube de gloria “llenó toda la casa”. En cambio, en el Pentecostés toda la casa se llenó no de nube sino del viento poderoso del Espíritu. Este detalle, junto con el siguiente, marca a la iglesia como el templo del Espíritu del Señor.

El relato de la dedicación del templo de Salomón en 2 Cron 7:1 yuxtapone los mismos dos elementos del día de Pentecostés: “Cuando Salomón terminó de orar, descendió fuego del cielo y consumió el holocausto y los sacrificios, y la gloria de Yahvé llenó la casa”. De igual manera, al inaugurar los sacrificios del tabernáculo, se manifestó la gloria de Dios y “de la presencia de Yahvé salió un fuego, que consumió el holocausto…” (Lev 9:24). Con fuego del cielo Dios confirmó también el sacrificio de Elías en el monte Carmelo (1 R 18:24,38), y quizá también el de Abel (Gén 4:4). Todo ese trasfondo bíblico enriquece al mismo simbolismo en Hechos 2: el Pentecostés es la solemne consagración del Nuevo Templo. Desde el Pentecostés, el fuego de Dios cae sobre el altar de nuestras vidas.

En este contexto, tan rico con un profundo significado bíblico-teológico para cada detalle, es de esperar que el don de lenguas también sea un mensaje que marque la naturaleza de la naciente iglesia. Podemos estar seguros de que no fue simple exhibicionismo o sensacionalismo (un “show”). Entonces es crucial la pregunta, ¿por que optó Dios por manifestarse precisamente por este don de lenguajes en el día de Pentecostés?

Pedro mismo, en su sermón, explica un aspecto de la lógica teológica del don de lenguas en aquel día: Jesús había prometido enviar el Espíritu después de su resurrección y ascensión. Ahora, afirma Pedro, “exaltado por el poder de Dios, y habiendo recibido del Padre el Espíritu prometido, ha derramado esto que ustedes ahora ven y oyen” (2:33). Es sencillo y contundente el argumento: sabemos que Jesús ha llegado a la diestra de Dios, porque desde ahí nos ha enviado el Espíritu, como ustedes han visto.

Pero eso no explica todo el fenómeno. ¿Por qué lenguas? ¿No era suficiente el poderoso sermón de Pedro, en que afirma claramente el hecho del don del Espíritu? ¿Por qué no hubiera sido un culto masivo de sanidades o de revelación profética de secretos de los presentes? Si Pedro les predicó en una lengua franca, a lo mejor griego (o arameo), y miles se convirtieron, ¿para qué hizo falta otra modalidad de comunicación verbal anterior?

Aquí es necesaria otra aclaración. En las epístolas paulinas, y en la práctica de glosolalía hoy, se trata normalmente de un hablar extático, en un elevado estado espiritual y síquico, que no corresponde a ningún idioma de ningún pueblo real. En cambio, las lenguas del día de Pentecostés fueron lenguajes humanos existentes. Y tenemos que preguntar, ¿Por qué eso? ¿No hubiera tenido igual efecto un don de lenguas extáticas, sin que fueran los idiomas que hablaban los presentes? Y otra pregunta: ¿Qué sentido tiene la inclusión de una larga lista de pueblos de los presentes (2:9-11)? Si fueran lenguas extáticas, ese recuento geográfico y étnico no tendría nada que ver con el tema.

Creo que tres frases en el relato del Pentecostés nos revelan el significado más profundo, y la razón de ser, de este don pentecostal:

“Cada uno los escuchaba hablar en su propio idioma” (2:6, dialektos).

“Cada uno de nosotros los oye hablar en su propia lengua en que había nacido” (2:8, idia dialektô hemôn en hê eggenêthêmen).

“todos por igual los oímos proclamar en nuestras lenguas (en tais hemeterais glôssais) las maravillas de Dios” (2:10)

En este pasaje, Lucas emplea dos palabras que significan “idioma”. La primera, glôssa, es el término más común para algún idioma humano. Literalmente se refiere a la lengua como órgano físico, pero muy comúnmente significa lenguaje o idioma. Es el origen de la descripción del don de lenguas como “glosolalia”. El otro término, dialektos, es un sinónimo generalmente equivalente, pero a veces puede tener un sentido más específico como “el lenguaje de una nación o una región” (Danker, A Greek-English Lexicon, p.232). Ese sentido se subraya por la frase “en que hemos nacido” (2:8), o sea, la lengua materna. . No bastaba escuchar la buena nueva en un idioma extranjero, aunque se lo podía entender; todos tenían que oír “las maravillas de Dios” en los tonos específicos de su propia lengua materna, en que habían nacido.

Esas evidencias no dejan lugar a dudas con respecto al suceso. ¡Los apóstoles, en la plenitud del Espíritu, de repente comenzaban a hablar en los idiomas de todos los presentes, idiomas que ellos mismos no conocían! F.F. Bruce y otros han sugerido que al ir hablando los apóstoles, comenzaban a incorporar frases y oraciones en otros idiomas, pero que los oyentes sí podían reconocer como sus propias lenguas y entender el mensaje (“las maravillas de Dios” (2:11). La sugerencia parece convincente.

Entre los judíos el Pentecostés se entendía también como celebración de la comunicación de la ley en el monte Sión. Según una tradición rabínica, “los diez mandamientos se promulgaron con una sola voz, pero dice, ‘todo el pueblo percibió sus voces’ (Ex 20:18), lo cual muestra que cuando la voz emergió, se dividió en siete voces y después en setenta idiomas, y cada pueblo recibió la ley en su propio idioma” (Midr. Tanchuma 26c). El impresionante paralelismo con Hechos 2, incluso la referencia a “unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos”, refuerza el sentido multicultural del Pentecostés.

La importancia central de este tema queda todavía más clara cuando tomamos en cuenta el largo registro de naciones en 2:9-10, que interrumpe abrupto al relato narrativo. Si el don de lenguas ese día hubiera sido un simple hablar en éxtasis, sin relación a idiomas existentes, ¿qué posible sentido podría tener esta lista? La única razón de esta lista, aparentemente superflua y un poco aburrida al leer el capítulo, es que Juan quiso subrayar de esa manera, de nuevo, la multiculturalidad del evangelio. La lista simplemente especifica geográficamente lo que significaba “todas las naciones bajo el sol” (2:5). El evangelio respeta todas las lenguas y todas las culturas, para encarnarse auténticamente en ellas.

Ahora nos queda muy clara la razón y el sentido teológico del don de lenguas en el día de Pentecostés. No hubiera bastado escuchar, en un idioma extranjero para todos, el elocuente sermón de Pedro, en alguna lengua franca, aunque lo hubieran entendido bien. Cada pueblo, sin excepción alguna, tiene que escuchar la Palabra de Dios en los acentos más auténticos de su lengua materna, de su propia cultura, de su propia manera de vivir la realidad. Eso tenía que demostrarse desde un puro principio, en el día del nacimiento de la iglesia. La primera acción misionera de la iglesia, antes de predicar el primer sermón, fue dejar a todos escuchar “las maravillas de Dios” con toda la cadencia y la sonoridad, y las resonancias sentimentales, de la lengua materna.

El Pentecostés significa que el evangelio no tiene idioma oficial; ni el hebreo ni el griego (mucho menos el latín ni el inglés) pueden definir las categorías y las configuraciones culturales de nuestra fe. El idioma del evangelio es la lengua materna de cada creyente: cakchiquel, quechua, aymara, la que sea. Es la lengua en que tu madre te cantaba las canciones de cuna y te contaba las primeras historias que escuchaste. Sólo así el evangelio podrá expresarse y vivirse en los acentos auténticos de cada comunidad de fe. En el día del Pentecostés, el evangelio nació con auténtica identidad multicultural en cada sociedad evangelizada y por evangelizarse.

Cuando el evangelio llega a un pueblo, la única cultura a que pertenece debe ser la misma cultura del pueblo que recibe el mensaje. El evangelio puede encarnarse con fidelidad sólo en la auténtica idiosincrasia de cada pueblo. Por eso, ser pentecostal significa ser contextual y autóctono. Imponer algún lenguaje extraño o patrones cultures extranjeros es anti-pentecostal.

Esto significa que la persona maya o quechua, al convertirse al evangelio, no va a dejar de ser maya o quechua sino va a ser más maya o más quechua que nadie. En Cristo, va a descubrir nuevas dimensiones de su identidad étnica, nuevas y mejores formas de expresar la identidad de su cultura, cualquiera que sea. En Cristo la cultura no se destruye sino que se perfecciona. Cuando el mestizo o el indígena americano pierde su cultura al aceptar el evangelio, se está violando la voluntad del Señor y Redentor de todas las culturas. Eso se ve aun más dramáticamente en el lejano oriente, donde el “hindú” de la india pierde hasta el nombre de su cultura (es “hindú”, no “indio” aunque es de la India). Los primeros misioneros denunciaban toda la cultura de la India como paganismo, en vez de buscar equivalentes funcionales para las fiestas, las tradiciones y las costumbres que constituían el meollo de la cultura nacional.

Pablo, en sus viajes misioneros, practicó también el principio de la identidad cultural. Frente a los judaizantes, Pablo rechazó el requisito de hacerse judío antes de poder hacerse cristiano para promover una nueva encarnación del evangelio en términos netamente gentiles (cf. 1 Cor 9:20-15). Después, cuando el Espíritu Santo le prohibió ir a Bitinia y le llamó a entrar al continente europeo (Hch 16:6-10), hacia el centro estratégico del mundo mediterráneo, comenzó un largo proceso de nuevas expresiones de la fe de acuerdo con las diferentes culturas de los que abrazaron el evangelio. Con el tiempo, el evangelio se contextualizó profundamente como un evangelio europeo, y después norteamericano, imponiendo lo euro-atlántico encima del mensaje original del evangelio. Un ejemplo de eso es la manera de hacer teología, muy racionalista pero totalmente ajeno al pensamiento de un aymara del Perú o de cualquier persona de la China o la India. La ortodoxia occidental nor-atlántica se identifica con el evangelio mismo y se pretende imponerla sobre los convertidos de otras culturas.

Esto ha producido una situación doblemente anti-cultural en muchos países. Tomemos a modo de ejemplo a Guatemala. Un misionero europeo o norteamericano llega a la capital con el evangelio (y gracias a Dios por ese tesoro), pero junto con el evangelio trae muchos kilos de “equipaje” agregado, ajeno a la cultura “chapina” y hasta contradictorio a ella. Se forma una sub-cultura europeizada o norteamericanizada, que ya no habla con los acentos del pueblo, como hablaban los apóstoles en el día de Pentecostés. Es una isla dentro de la cultura guatemalteca, una especie de quiste, que ya no es ni auténticamente guatemalteca ni auténticamente evangélica.

Después el mismo misionero norteamericano, o un hermano “ladino” de la capital, con su evangelio desnaturalizado, norteamericanizado y “ladinizado”, llega a Chimaltenango, centro vital de la cultural cakchiquel, para evangelizar a los indígenas que no son “ladinos”. Resulta entonces una misión doblemente alienante. Tal situación no puede ser la voluntad de Dios ni es la misión de la iglesia. En el caso de los cakchiqueles, a Dios gracias, ellos han rechazado esta doble imposición cultural y están luchando por encarnar el mensaje bíblico en los auténticos términos de su propio pueblo indígena.

Conclusión: Podemos afirmar para concluir que el Apocalipsis da una última expresión del mensaje bíblico de la multiculturalidad del evangelio. Llama la atención la mucha importancia que este libro dedica a la gran variedad de culturas y etnias en toda la tierra. Cristo, el Señor del universo y de todas las naciones (12:5; 15:4), nos “ha redimido con su sangre de todo linaje y lengua y pueblo y nación” (5:9). La multitud de los redimidos será de “todas las naciones, tribus, pueblos, lenguas” (7:9). Cuando la vocación profética de Juan se renueva, entre la sexta y la séptima trompetas, se le ordena profetizar otra vez sobre “muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes” (10.11). Según 14:6 un ángel predica “el evangelio eterno a…toda nación, tribu, lengua y pueblo”.

La importancia que Juan da a esta fórmula puede verse como índice del significado de las realidades étnicas, sociales y lingüísticas para él. Más allá de un simple concepto abstracto de “universal”, estas expresiones señalan la preservación escatalógica de las diversidades que marcan nuestra historia; Juan parece concebir “la vida perdurable” como caracterizada por las mismas identidades culturales de ahora. Al final del capítulo 21 Juan afirma que “las naciones andarán a la luz de ella [la nueva Jerusalén]; y los reyes de la tierra traerán su gloria y riqueza a ella…Y llevarán la gloria y la riqueza de las naciones a ella” (21:24,26). La mención de “naciones” y “reyes” en 21:24,26 parece indicar que Juan no está pensando simplemente en “los gentiles”, como conglomerado abstracto, sino en entidades que son de alguna naturaleza socio-políticas. La nacionalidad no es algún agregado accidental al ser humano, para ser superada y dejada atrás en la vida eterna, sino pertenece a cada uno esencial y eternamente.

El mensaje del Pentecostés, como el de Pablo y del Apocalipsis, afirma con vigor el valor de las culturas humanas. Esta multiculturalidad se anunció ya en el día de Pentecostés por medio del don de lenguas. Por eso, irrespetar a otras culturas, querer imponer nuestra cultura sobre otras, e identificar el evangelio con una sola cultura, es profundamente anti-pentecostal. El evangelio de nuestro Señor y Salvador, el “Logos” del universo entero, florece en cada cultura según los valores y la hermosura de ella. En el jardín de Dios, se cultiva cada flor según su propia belleza cuando encarna al evangelio en su propia cultura.

NOTAS:

La traducción de esta frase por RVR, “un viento recio que soplaba”, es tanto inexacto como curioso. ¿Cómo sería un viento que no soplara?
Algunos afirman que fue el estruendo, y no el viento, que llenó la casa. La gramática y el simbolismo, como también los antecedentes bíblicos, indican que el viento es el sujeto del verbo.
A diferencia de esa nube de gloria, en Ap 15:8, antes de derramarse las copas de ira, el templo se llena de humo.
En seguida el texto relato que cuando Nadab y Abiú, los hijos de Aarón, “ofrecieron ante Yahvé un fuego que no tenían por qué ofrecer”, salió de la presencia de Yahvé un fuego que los consumió” (Lev 10:1-3). En Num 3:4 y 26:61 se describe como “fuego profano” o “fuego extraño”.
Algunos han argumentado que el único milagro fuera un milagro de escuchar, de cada receptor en su propio idioma, en vez de un milagro de hablar, de parte de los apóstoles, pero el argumento carece de bases sólidas. Es probable que Pablo se refería a las dos modalidades del don de lenguas con su frase, “lenguas humanas y angelicales” (1 Cor 13.1).
Algunos autores han sugerido que en los largos años entre su conversión y su primer viaje misionero, Pablo se dedicó a asimilar la cultura de los gentiles, a los que iba a dedicar su vida como misionero. Antes de convertir a los gentiles, él mismo se convirtió a la cultura greco-romana. Eso puede verse en las referencias a la literatura griega que cita Pablo, en la nomenclatura que introduce para las congregaciones y los líderes (ekklêsia, episkopos), en el lenguaje que a veces usa (“adopción” en sentido romano; “jugar el todo por el todo” paraboleúomai Fil 2.30) y en sus referencias a los deportes helenísticos (1 Cor 9:24-27). Siendo judío, aprendió a pensar y actuar como gentil para llevar las buenas nuevas a los gentiles. ¡Hasta se hizo fanático de los deportes!
Aquí me refiero a la iglesia guatemalteca como simple ejemplo, no como juicio a una iglesia que merece mi mayor respeto.


Juan Francisco Martínez

Implicaciones del cambio demográfico en EEUU

 Parte de nuestra tarea cristiana será de crear puentes entre la mayoría y las minorías para que el cambio demográfico sea de bendición a todos.

20 DE MAYO DE 2012

 Esta semana pasada el Censo de EEUU reportó que por primera vez en la historia de EEUU más de la mitad de los niños que están naciendo no son “blancos”.

Actualmente el 50.4% de los niños que nacen son identificados como parte de minorías o son mestizos.

En los últimos años ha bajado el nivel de nacimientos en general, pero están bajando mucho más entre gente identificada como blanca. Ya se sabía que venía este cambio. Pero su llegada hace resaltar los cambios que están ocurriendo en el país.

 Y ya se hacen sentir las consecuencias. El poder político y económico no está en manos de las comunidades que serán más impactadas por las consecuencias de las mismas .

Este problema se ve desde el gobierno hasta la filantropía. Los que tienen dinero, mayormente blancos, quieren bajar los impuestos. Y los que dan dinero lo están dando a causas de interés “blanco”. Por encima de todo eso está la crisis económica, que está creando un déficit impositivo y, por ende, recortes en los fondos para los sistemas educativos justo en el momento en que las minorías más los necesitan.

La reciente crisis económica amplió la diferencia en bienes entre las familias blancas y las afro-americanas y latinas. La familia “blanca” promedio cuenta con más de veinte veces más recursos que la familia latina o afro-americana promedio. Así que, la mayoría de las comunidades minoritarias entran a esta nueva realidad sin mayores recursos para apoyar a sus hijos.

 Esta situación impone grandes retos al país .

Por ejemplo, EEUU necesita de una nueva generación adecuadamente educada. Pero será difícil que la generación adulta blanca se sienta identificada con las necesidades de los niños minoritarios. Así que, probablemente les será difícil aceptar pagar impuestos para niños que no son “suyos”.

Otro aspecto que también afecta este cuadro es la migración al país. Todos los patrones indican que la migración futura, sea poca o mucha, también será mayormente “minoritaria”. La fuerza laboral será mayormente minoritaria, mientras que el poder político y económico continuará en manos de los “blancos”.

 Esto implica que los líderes  minoritarios  nos vemos ante la obligación de tomar mucho más en serio la formación de la siguiente generación . Podemos anticipar que las escuelas públicas seguirán decayendo en calidad. También podemos anticipar que las mejores universidades, aun las estatales, estarán mayormente a disposición de los jóvenes blancos, y jóvenes minoritarios ricos, mientras que la mayoría minoritario tiene que aceptar estudiar en instituciones de segunda calidad.

Siendo que contamos con pocos recursos económicos, pero muchos recursos humanos, será tarea nuestra apoyar a nuestros hijos en su proceso educativo por medio de tutorías y apoyo suplementario. También tendremos que luchar por mayores oportunidades universitarias.

 Pero el reto mayor será persuadir a la población blanca que necesitan invertir en el futuro del país por medio de ayudar a los niños  no blancos . Al fin y al cabo, los jóvenes minoritarios y los inmigrantes serán la mano de obra del futuro. Algunos de ellos serán los que cuidarán a los blancos cuando sean ancianos.

 El peligro mayor es que se siga haciendo mayor la diferencia económica entra los blancos y las minorías . Si se da eso habrá el peligro de luchas sociales y de clase.

 Parte de nuestra tarea cristiana será de crear puentes entre la mayoría y las minorías para que el cambio demográfico sea de bendición a todos. Las minorías ya son de bendición a EEUU. Pero muchos blancos no lo pueden ver. Pero si somos agentes de reconciliación entonces seremos de mayor bendición a este cambiante país .

Autores: Juan Francisco Martínez
©Protestante Digital 2012

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