Reino de Dios-Reino de Vida – Realidad, signos y desafíos

Publicado: agosto 14, 2012 en CLADE

CLADE V – Región Andina

Reino de Dios-Reino de Vida
Realidad, signos y desafíos

Fotografía: Samuel Nieva

I. Introducción.
“El reino de Dios ya está cerca de ustedes” “Pero tengan por seguro que ha llegado el Reino de Dios” (Lc.10, 9, 11). Estas fueron las orientaciones que Jesús dio a los setenta y dos, y lo que debían declarar en la misión por donde quiera que vayan: “Pero tengan por seguro que ha llegado el Reino de Dios”.

Las reflexiones de esta ponencia surgen del intento de comprender cómo esta realidad del Reino de Dios, está presenteaquí y ahora, donde el Reino, en palabras de Jesús es un Reino de Vida, y vida abundante para todas laspersonas. “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundanacia”. ¡Vida para todas las personas y en abundancia! Donde Jesús es la esencia y sustento de la vida plena.

Discernir la manifestación del Reino de Vida en nuestros contextos latinoamericanos, más que el qué, cuándo y dónde del Reino, tema arduamente trabajado y reflexionado en la teología latinoamericana; nos convoca el cómo, cómo desde nuestros contextos, sociales y eclesiales, cómo se vive, se proclama y se manifiesta el reino de Vida en sus contextos. Es
decir, cómo el reino se hace visible en la realidad, cómo se expresan sus signos, qué retos nos plantea, y los desafíos a los que nos invitan.

II. Reino de Dios: Perspectiva teológica.
Discernir qué es Reino de Dios, caracterizado por ser Reino de Vida desde un abordaje integral, que toma en serio el texto bíblico, el contexto histórico, el contexto actual, y la cosmovisión del intérprete; demanda mucho trabajo pero a la vez, también una dependencia del Espíritu Santo de Dios, para que la luz de la verdad alumbre y genere vida en los
contextos donde nos toca vivir y anunciar el Evangelio de Jesucristo.

Hablar del Reino siempre será tarea inconclusa, no acabada; pretensión nuestra sería prestarnos para acallar todo el misterio que es el Reino de Dios en sus diversas dimensiones.

Es importante reconocer que cuando se habla del “Reino de Dios”, se habla de un concepto que nace del corazón de Dios y de la relación entre Dios y su pueblo, lo que implica una dinámica tanto divina como humana.

El concepto bíblico que más se acerca al concepto del Reino de Dios del NT es el del pacto, expresado en el Shalom (bienestar integral). Así se establece la idea de un Dios que desea bendecir a las naciones en un marco universal inclusivo (Gn. 12,1-3) representante de este Proyecto de fe, es Abraham. El proyecto se reafirma a través de diversos pactos que Dios establece con su pueblo Israel (Gn.17, Ex.19-24, Nm.25, 10-13, 2Sm.7, 5-16). El profeta Jeremías nos recuerda:

“Vienen días -afirma el SEÑOR- en que haré un nuevo pacto con el pueblo de Israel y con la tribu de Judá. No será un pacto como el que hice con sus antepasados el día en que los tomé de la mano y los saqué de Egipto, ya que ellos lo quebrantaron a pesar de que yo era su esposo afirma el SEÑOR. Éste es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel -afirma el SEÑOR-: Pondré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Ya no tendrá nadie que enseñar a su prójimo, ni dirá nadie a su hermano: “¡Conoce al SEÑOR!”,porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán -afirma el SEÑOR-. Yo les perdonaré su iniquidad, y nunca más me acordaré de sus pecados”. (Je. 31, 31.34) 

Sin embargo, este proyecto se ve en constante tensión por la falta de fe e idolatría del pueblo de Dios. Es aquí donde los profetas comienzan a teologizar un nuevo pacto, un nuevo gobierno, un nuevo Rey, un nuevo orden de las cosas. En Isaías 65, 17-25 se dice:

“Presten atención, que estoy por crear un cielo nuevo y una tierra nueva. No volverán a mencionarse las cosas pasadas ni se traerán a la memoria. Alégrense más bien, y regocíjense por siempre, por lo que estoy a punto de crear: Estoy por crear una Jerusalén feliz, un pueblo lleno de alegría. Me regocijaré por Jerusalén y me alegraré en mi pueblo; no volverán a oírse en ella voces de llanto ni gritos de clamor. Nunca más habrá en ella niños que vivan pocos días, ni ancianos que no completen sus años. El que muera a los cien años será considerado joven; pero el que no llegue a esa edad será considerado maldito. Construirán casas y las habitarán; plantarán viñas y comerán de su fruto. Ya no construirán casas para que otros las habiten, ni plantarán viñas para que otros coman. 

Porque los días de mi pueblo serán como los de un árbol; mis escogidos disfrutarán de las obras de sus manos. No trabajarán en vano, ni tendrán hijos para la desgracia; tanto ellos como su descendencia serán simiente bendecida del SEÑOR. Antes que me llamen, yo les responderé; todavía estarán hablando cuando ya los habré escuchado. El lobo y el cordero pacerán juntos; el león comerá paja como el buey, y la serpiente se alimentará de polvo. En todo mi monte santo no habrá quien haga daño ni destruya», dice el SEÑOR”
El NT irrumpe con el Reino de Dios como eje central de vida y misión de Jesús y el plan de Dios para su pueblo. Pero la novedad, es que la propuesta del NT rompe las expectativas del reino mesiánico que tenia el pueblo judío, expectativas vinculados al poder político, militarreligioso, imperial, expresado en (Hch. 1, 6). Se trata de “una inversión de valores y
perfeccionismo ético” (Mt.5-7), de una nueva era, donde todas las piezas del juego cambian: Rey-Siervo, poder-debilidad, primero-último, grande-pequeño, exaltación-humillación.

Así, los evangelios tienen como tema central el discurso de Jesús: el Reino de Dios, y las cartas apostólicas, desde sus propios contextos van ampliando en términos prácticos la dimensión teológica y ética del Reino, bajo otros términos (Hch. 1, 3)

2.1Jesús como clave interpretativa del Reinado de Dios.
La mayoría de biblistas coinciden en que el tema central de Jesús y su pasión fue el Reinado de Dios, y la esencia de su enseñanza la encontramos en sus parábolas. La Constitución del Reino es el Sermón del monte (Mt.5-7), lo que el Decálogo es el pueblo de Israel (Ex 20). Pero entender a Jesús como clave interpretativa del Reinado de Dios es vital para el intento de comprender el Reino, dado que Jesús nunca definió el Reino, solo lo ilustró. Enseñó que el Reino es una dádiva de Dios (Mt. 6, 10; 13, 11), que trasciende lo político e histórico (Mt. 7, 21-23), que para participar en él es necesario la fe y el arrepentimiento (Mr. 1, 15), que demanda radicalidad en nuestras opciones (Lc.9, 51-62, 18, 29), que es una dicha para los pobres (Mt. 5, 3-12; Lc. 6, 20-26), y que los privilegiados y amados por Dios son los excluidos
y marginados de la sociedad (Mt.11, 5-6; Mt. 21, 31-32). Lo que caracteriza el reino de Dios es el amor, la justicia y la solidaridad (Mt. 6, 33:23, 23). El reino nos permite descubrir un nuevo rostro de Dios, el abba (Lc.11, 2). Pero lo más importante de Jesús como clave interpretativa del Reinado de Dios, es que él vivió y modeló la propuesta del Reino en su realidad histórica, fue la propuesta del Reino la que lo llevó a la muerte y a la resurrección
(Hch. 10, 38-43).
El reino de Dios representa, pues, la alternativa a la sociedad injusta, proclama la esperanza de una vida nueva, afirma la posibilidad de cambio, formula la utopía1. Por eso el reino de Dios constituye la mejor noticia que se puede anunciar a la humanidad y, a partir de Jesús, la oferta permanente de Dios a la humanidad que espera de ellos respuesta. Su realización siempre es posible. Vivir el Reino es globalizar la esperanza.
2.2 El reino y su alcance cósmico
En América Latina necesitamos diferenciar entre el proyecto de Dios y los agentes del Reino. El proyecto de Dios es cósmico. La idea de sobreponer o pensar que los agentes del Reino son los beneficiarios, hace que se identifique a la iglesia con el Reino; es una visión dualista. El Reino se expresa más allá del intramuros eclesial y alcanza el cosmos. Los principios cósmicos del Reino, desenmascara a los principios reductores de economía, ideología, religión, que levanta el Reino de muerte que se los que se opone al Reino de Vida en la tierra.
2.3 La pedagogía del reino, es vivir el Reino.
El proceso de reflexión, de enseñanza/aprendizaje del Reino, no solo debe ocurrir en las élites religiosas, denominacionales, institucionales, sino también en los Seminarios, en las iglesias y en todo espacio posible. La pedagogía por medio de modelar, vivir, experimentar el Reino es probablemente la pedagogía más efectiva para el contexto en que vivimos. El Reino no es “tener la razón” ni “la consigna”, sino el diálogo fraterno, la reflexión y la pedagogía sincera. Toda imposición niega la naturaleza del Reino y se asemeja a todo neocolonialismo vigente aún hoy en día. Repensar una teología desde el reino que sea encarnacional es una prioridad.

III. El Reino de Dios y nosotros: Perspectiva desde los contextos.
El Reino considera los diversos contextos de la realidad como “realidades que quieren tomar la palabra”, la que a su vez exige “la escucha de la palabra en la realidad”. La realidad nos exige articular nuestra comprensión y práctica desde el Reino de Dios, cómo la realidad ilumina el sentido del Reino, y cómo el Reino da significancia a la realidad.

Desde nuestros contextos se perciben signos de des-humanidad, que contrastan con el proyecto de bienestar del Reino de Vida:

3.1. La violencia está presente en muchos ámbitos de la existencia humana y sus relaciones con el entorno; entre las que se encuentran la violencia contra la mujer y la tierra, símbolos del clamor y sufrimiento del mundo tecnológico del siglo 21. Las mujeres gritan en todos los continentes, en todas las sociedades y sus extractos, y en todas las religiones también.2

El Estado boliviano declaró mediante ley al año 2012 como el año de la no violencia contra niños y adolescentes. Los datos nos muestran la creciente cultura de violencia que sufren los niños y niñas a manos de las personas adultas.3 Los datos de violencia a la niñez en la familia muestran que:
-El mayor porcentaje (83%) de casos de maltrato físico contra la niñez se registra en la familia siendo los principales agresores el padre y la madre, en la misma proporción, le siguen otros miembros del hogar, como los abuelos, padrastros, hermanos.
-De cada diez hogares en Bolivia, en ocho hogares el maltrato y la violencia es normal, se lo practica como sinónimo de educación.
-Siete de cada diez declararon haber recibido maltrato psicológico, y seis de cada diez maltratos físicos. En las escuelas el 90% ha recibido algún tipo de maltrato.
-Tres de cada diez son víctimas de acoso sexual o violación, ya sea en ámbito familiar, escolar, laboral o en la calle.

La experiencia de Colombia, un país con una historia de violencia y muerte de muchas décadas. La historia continúa, sin embargo aún en medio del dolor y de la rabia surgen la solidaridad, y el deseo de guardar las generaciones presentes y futuras de la muerte.

La resistencia pacífica, la esperanza y la apuesta por la vida, se da en contextos de muerte a  través del arte, de la música, de la acogida de los desplazados, de redes sociales juveniles,  de mujeres, de trabajo pastoral y de promoción de la vida entre quienes son perseguidos dentro y fuera de la Iglesia.

La solidaridad nos interpela a que el dolor no sea solamente de las víctimas sino también nuestro. Pero ese dolor no debe enceguecernos ni desesperanzarnos. La Palabra nos anima en Isaías 65 a creer que “los cielos nuevos y la tierra nueva son posibles y que vendrá el día en que cada quien tendrá su casa, cultivará su viña y no tendrá hijos para la guerra…la paz se hará presente aún en las relaciones entre los animales”
También se insiste que hay que eliminar la pobreza, en sentido positivo, pero el modo de intentarlo, aun sin tener en cuenta los resultados, es deshumanizante.
3.2. Otra victima es la tierra, que ha sido sistemáticamente maldita por causa del poderoso habitante quien se siente dueño y señor para esclavizarla a sus intereses.

En la carta a la Tierra se indica que: “Los patrones dominantes de producción y consumo están causando devastación ambiental, agotamiento de recursos y una extinción masiva de especies. Las comunidades están siendo destruidas. Los beneficios del desarrollo no se comparten equitativamente y la brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La
injusticia, la pobreza, la ignorancia y los conflictos violentos se manifiestan por doquier y son la causa de grandes sufrimientos. Un aumento sin precedentes de la población humana ha sobrecargado los sistemas ecológicos y sociales. Los fundamentos de la seguridad global están siendo amenazados. Estas tendencias son peligrosas, pero no inevitables”.4

Lo que vivimos y sentimos nos mueven a la responsabilidad de conocer más a Dios y vivir la vida como la vivió Jesús, buscar la santidad basado en el conocimiento de la palabra, aplicada a nuestra vida. Somos llamados a vivir en santidad con justicia para hacer la voluntad de Dios que es la mayor evidencia de la presencia del Reino entre nosotros, el
“hágase tu voluntad”, voluntad que promueve el bienestar para los seres humanos y la creación.
Las comunidades eclesiales actualmente están aprendiendo a colaborar, enseñar y educar para desarrollar el compromiso con nuestra sociedad. Esto no siempre se ha hecho, debido a ideas erradas de los líderes eclesiales, quienes hicieron de estas ideas, posturas de una doctrina religiosa divorciada de la realidad. Esto nos ha afectado con el pasar de los siglos.

La forma en que expresamos el Reino generalmente es por la expansión de nuestras  comunidades, basado en los números o cantidades de miembros, como signo de éxito a nivel pastoral, pero hay que ir más allá de los logros o resultados de la Iglesia.Entendemos que el Reino es más que la Iglesia. Hay mucho por hacer, aun la Iglesia tiene enormes retos por articular una acción evangelizadora desde un enfoque integral. Nos alegra y celebramos las iniciativas de compromiso, pero a su vez tenemos un gran reto para ser pertinente con la realidad y las necesidades locales.

Observamos que en nuestros contextos está emergiendo una consciencia de mayor compromiso con el reino, se evidencian manifestaciones a través del amor, transformaciones, cambios, diaconía para ayudar a los necesitados. Se visualiza más interés de las iglesias para dialogar y buscar respuestas ante el desafío de la realidad, para actuar en el contexto de su entorno y aprender en el camino, aplicando la Palabra de Dios y haciéndo relevante la presencia de Dios en nuestros pueblos.

La presencia del Espíritu Santo, como signo en el acompañamiento a la iglesia para desarrollar su ministerio. Los signos de solidaridad, compasión, compromiso y organización de una parte de las iglesias en los sectores vulnerables de nuestra ciudad es un testimonio evidente del ya está del Reino.

IV Desafíos.
El reino de Vida es eu-topia, lugar de lo bueno, por ello hay que trabajar con denuedo para transformar la realidad de muerte. El Reino es utopía especialmente para los pobres, para los que sufren el anti-reino, y las realidades de la muerte latentes en su realidad histórica.

Tenemos el reto de entender el Reino de Vida como un gobierno de liberación plena. Un gobierno de justicia, solidaridad, compasión que hay que aprender a construir nuevas realidades en nuestro medio, bajo el testimonio y demanda del Jesús histórico.

Las realidades de nuestros contextos y el compromiso con el reino de vida nos invitan a asumir la misión de proclamar el reino desde el interior de nuestras vidas y de nuestras comunidades. Dar las buenas nuevas de salvación. Reconocemos que necesitamos a Dios todos los días de nuestras vidas, lo que nos inspira a trabajar por los humildes, los enfermos y atender a los necesitados, bajo la dependencia total del poder del Espiritu Santo.

Pero los retos expuestos generan a su vez desafíos para ser asumidos desde la reflexión de las Iglesias, entre los que mencionamos:

4.1 Hacer del Reino de Vida nuestra agenda.
El reino de Dios, en discurso y práctica ¿qué conocen los creyentes de este tema? ¿De qué reino se habla desde el liderazgo? Percibimos que el tema del Reino de Dios no está en la agenda de la educación teológica latinoamericana, no está en las agendas de algunas agencias misioneras, instituciones y ongs cristianas, ni en la agenda de muchas iglesias.

4.2 Vincular el Reino y las realidades sociales.
El reino de Dios y las realidades locales: violencia, abuso, derecho, cultura, cooperación, ¿cómo se relacionan con la evangelización, como se los interpreta desde el marco de la misión, y con qué recursos cuentas las Iglesias para responder a estas realidades? Si bien es cierto se ha avanzado mucho en el tema de sociedad y evangelización, quedan aspectos de grandes desafíos por articular, como la perspectiva de derechos, lo ecológico, el abuso, los
nuevos modelos de familias, identidades sexuales, la teología del Reino y los planes de muchos gobiernos que parten desde el buen vivir.

4.3 El Reino como clave de diálogo interreligioso.
Aun no se ha explorado la perspectiva del reino de Dios en el trabajo interreligioso y los signos que esto puede generar. ¿Qué lugar hay para lo ecuménico en el Reino de Dios? ¿Cómo trabajar por el Reino con aquellos que no se identifican con una confesión cristiana? El Reino vivido y proclamado por Jesús en las calles de la Palestina del primer siglo como contrasta con la comprensión y anuncio de las Iglesias desde la institucionalidad de los siglos tres y cuarto. Esto nos desafía a preguntarnos ¿si la Iglesia misma, como institución religiosa, no ha distorsionado el Reino, y tenga que volver al Jesús histórico?

4.4 Articular el Reino de Vida y los derechos humanos.
Cómo articular los valores del reino frente a Estado de derecho que promueven el respeto, tolerancia y diversidad. El reino de Dios y la diversidad sexual plantea oportunos y necesarios desafía desde nuestros contextos ante los que urge una respuesta honesta, fiel al evangelio de Jesús pero que permite el diálogo dada la necesidad de un abordaje interdisciplinario que no siempre ha sido bien acogido. El gran desafío es ¿qué plantea el reino ante este tema?
¿Qué lugar ocupan en el Reino los movimientos GLTB y la lucha de sus derechos en un contexto de discriminación?

4.5 Contextualizar el lenguaje del Reino de Dios.
El poder desde la perspectiva del reino de Dios y la discriminación. El desafío del lenguaje, la contextualización del concepto reino de Dios, en un continente donde muchos han reinado para oprimir. El reino de Dios como reino de la vida y el reino del mal como reino de la muerte. El reino de Dios y la interculturalidad. Desde qué contextos planteamos el reino de Dios en nuestros espacios, qué significa para nuestras realidades que el Reino de los cielos  ha llegado.

4.6 El Reino de Vida para la pastoral.
El tema del reino y su soporte teológico deben ser tomados en cuenta más allá de las precisiones teológicas hacia una real expresión de los mismos en las situaciones concretas de los pueblos en América Latina. ¿Cómo responde, no sólo el reino, a las circunstancias actuales, sino la iglesia misma desde el reino? ¿Podemos hablar honestamente de una pastoral basada en el reino en nuestros contextos sociopolíticos, económicos, culturales? ¿Es posible afirmar un señorío de Jesucristo en la vida de las iglesias locales en América Latina?

4.7 El Reino de Vida como paradigma para la Iglesia.
El Reino tal como se presenta hoy desde las iglesias locales, ¿refleja en esencia lo que es? Si los procesos sociales son distintos en cada contexto, ¿tiene esa iglesia multifacética y multiétnica características que expresan esa variedad en la vivencia del reino?

4.8 El más allá del Reino de Vida.
Las implicancias del Reino van más allá del entorno eclesiástico. Se suele confundir el reino con aquellos que hace la iglesia y así se legitima. ¿Cómo llevar el reino si en las propias congregaciones no se practica? Una relectura de Mateo puede ayudar, la idea de arrepentimiento como entrada al reino, la inclusividad. ¿Cómo se define quiénes están? ¡Que
la iglesia lo refleje¡.
No sólo en la iglesia se disfruta del Reino, la sociedad misma está afectada. Depende de la concepción, el Reino es la iglesia o el reino es más que la iglesia. De ello depende la tareamisión y el involucramiento en la misma.

4.9 Reino de Vida y estructuras eclesiales.
¿Nuestra definición de Reino es la de Dios? Las estructuras y organización de la iglesia son modelo del Reino? Donde hay jerarquización, ¿puede haber una expresión del reino? ¿El principio del orden justifica la jerarquización, la verticalidad? Desde la misión integral, falta integrar: La teología de la comunidad como alternativa, una espiritualidad relacional, una
hermenéutica comunitaria, escatología de la comunidad restaurada y una eclesiología comunitaria.

V. Propuestas para asumir nuestro compromiso con el Reino de Vida ante la sociedad:
5.1 Formar redes de servicio e involucrarnos en los diversos grupos de trabajo solidarios que se organizan en la sociedad civil en nuestro país, región y global usando los recursos que disponemos y los que existen en otras organizaciones para combatir las diversas problemáticas que aquejan a nuestra sociedad y globalizar la esperanza y la vida.
5.2 Debemos hacer visibles en nuestras comunidades y en medio de la sociedad nuestro testimonio, recogiendo a través de la vivencia las necesidades, actuando y vinculándonos con otros estamentos para llevar a cabo las demandas del reino.
5.3 Generar procesos de desarrollo comunitario desde la perspectiva de los derechos humanos para crear conciencia y evitar la dependencia en otros. Es un desafío de retomar el rostro humano de la sociedad. El reino siempre ha estado y se ha manifestado en la historia.
5.4 Para comprometernos con la sociedad y su realidad e integrarnos a ella para su transformación, es necesario romper con paradigmas tradicionales, legalistas, a través de la capacitación de los creyentes, comenzando con el liderazgo hasta abarcar a toda la congregación. Es importante crear espacios para compartir entre las iglesias programas de servicio que se realizan para aprender. Así, visualizar el aporte de la Iglesia a la sociedad.
5.5 Integrarnos a la sociedad, sin ser espiritualistas, llegarnos a ellos, sin convertirnos a ellos, sino que nos encarnemos para permear el evangelio como lo hizo Jesús, con un discipulado real, práctico, andando y comiendo con ellos. 5.6 A nivel científico y académico, se precisa el tratamiento del tema del Reino de Dios en América Latina como parte del plan curricular.

Conclusión.
Las reflexiones generadas desde los diversos grupos de la Región Andina, desnuda la situación actual en la cual el Evangelio de Jesucristo trata de encarnarse en nuestro continente.

Por un lado, hay millones de personas que sufren todo tipo de violencias, injusticias y muerte, y por otro lado hay millones de creyentes en Jesucristo que pueblan nuestros templos. Las demandas del Evangelio registradas en la Palabra de Dios, pareciera que tienen que ser tomadas en cuenta en las agendas de los planes operativos de nuestras iglesias.

La novedad del Evangelio que trajo Jesús de Nazaret, donde el Reino de Vida era el anuncio central de su mensaje, está esperando que la generación actual de discípulos y discípulas de Jesucristo, se atrevan a vivir junto a Él las dimensiones integrales de esta buena noticia para toda la humanidad y la totalidad de la creación.

La guía del Espíritu Santo es el poder de lo alto que necesita la iglesia actual, este proceso de unir fuerzas entre el Creador y sus criaturas creadas, es una maravillosa propuesta que viene desde el mismo Creador y Sustentador del universo, el Dios que se revela a su creación humana, y la invita junto a Él, a construir y promover la vida plena que sólo puede venir del gran Dios de la vida, ante ello clamamos: guíanos Espíritu Santo.
Amén.

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1Juan Mateos-Fernando Camacho, El horizonte humano: La propuesta de Jesús, pp. 67.

2El 68,3% de las divorciadas, donde su expareja tuvo hijos de otras relaciones, según las cifras, ha vivido violencia en Guayas, frente al 71% nacional. En Guayas, el 70,4% de las mujeres que se ha casado más de una vez también han sido víctimas de maltrato, donde muestra que este grupo supera las estadísticas del 29,6% de las que solo tuvieron un matrimonio. El 60,6% de las mujeres en Ecuador ha vivido algún tipo de violencia. La violencia contra la mujer no tiene mayores diferencias entre zonas urbanas y rurales: en la zona urbana el porcentaje es de 61,4% y en la rural 58,7%. Según el estado civil, 8 de cada 10 mujeres divorciadas han vivido algún tipo de violencia de género, Encuesta de Violencia de Género realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) 2012.

3Datos generales: Según el censo 2001, Bolivia tiene 8.274.325 habitantes, de este total, la población menor de 18 años representa el 45%. De este 45%, el grupo de 0-6 años alcanza el 18%; le sigue el grupo de 7-12 años que llega al 14% y los adolescentes 13-18 años con el 13.%. De la población menor a 18 años, el 49.46% son niñas y adolescentes y el 50.54% varones.. Dos millones, aproximadamente, de niños, niñas y adolescentes se encuentran en situación de riesgo por sus condiciones y etilos de vida, dentro de un contexto de pobreza y exclusión.. En los niños y niñas menores de seis años se identifican elevadas tasas de mortalidad, aproximadamente 22.000 muertes anuales, índices elevados de desnutrición y baja cobertura en la educación inicial. De cada 100 niños y niñas que ingresan a la escuela solo 30 terminan la primaria. 800.000 niños, niñas y adolescentes se encuentran insertos en el mercado laboral, de ese número, aproximadamente, el 25% trabaja en Cochabamba. Estadísticas de la familia en Bolivia, http://comiteprofamilia.org/articulos/10-estadisticas-de-la-familia-en-bolivia; bajado el 6 de marzo, hrs. 10.02; 2012 año de la “no violencia contra niños y adolescentes”, La Paz, (Jornada/agencias, sábado 7 de enero 2012) http://www.jornadanet.com; bajado el 6 de marzo, hrs. 9.57

4La Carta de la tierra es una declaración internacional de principios, propuestas y aspiraciones para una sociedad mundial sostenible, solidaria, justa y pacífica en el siglo XXI. Promovida en el entorno de las Naciones Unidas y de sus organizaciones, ha sido traducida a más de 30 lenguas desde su lanzamiento en el año 2000. Desde entonces la Carta ha ido ganando difusión y reconocimiento en todos los países. La declaración contiene un planteamiento global y conciso de los retos del planeta, así como propuestas de cambios y de objetivos compartidos que pueden ayudar a resolverlos. Está redactada en un estilo accesible y en lenguaje positivo. Aunque abarca muchas áreas de atención y de detalle, su resumen es muy simple: todos somos uno. La Carta llama a la humanidad a desarrollar una visión universal y de conjunto en una coyuntura crítica de la historia. http://www.earthcharter.org/endorse/

*Presentacion de la regiona andina en el CLADE

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